domingo, 23 de julio de 2017

Lunes, 24 de julio. "Serpiente de verano. Muy “venenosa”

La opinión, por Julen Mendiguren. Miembro de la Compañía de las 3 Rs (Reducir, Reutilizar, Reciclar).

Serpiente de verano. Muy “venenosa”

El Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) vuelve a la carga con el Acuerdo o Convenio con la Mancomunidad de la Ribera de Navarra (MRN) que resultó fallido el año pasado. La noticia salió el pasado sábado en la prensa guipuzcoana anunciando la firma para el mismo lunes. Eso se llama oscurantismo y sigilo para, a poder ser, llegar a la firma sin que se enteraran las gentes de la Ribera. Pero, además, por simple política democrática, ¿no tendría que reunirse la Asamblea de la MRN para debatirlo y, en su caso, aprobarlo? No parece que desde GHK consideren esa posibilidad.

Con la excusa de ‘intercambiar experiencias’ de ‘buenas prácticas’ y ‘colaborar en la gestión’ de residuos, ¡qué bonitas palabras!, quieren dejar la puerta abierta a la exportación de entre 50.000 y 60.000 tn de residuos “Resto” que no saben a dónde llevar antes de empezar a incinerarlas en Zubieta.

Lo dicen claramente, el intento de Convenio anterior, el de las 75.000 tn/año durante 3 años, falló por la falta de infraestructuras capaces. Y más que con la Mancomunidad lo querían con El Culebrete, la “hermandad” empresarial de FCC, ya se sabe. Véase como aparece en el periódico portavoz: “Las claves. Convenio con 'El Culebrete': Las instituciones asumen sin reproches mutuos que el envío de basura a Tudela no ha sido posible. Déficit de infraestructuras: Gipuzkoa sigue necesitando un destino donde enviar entre 50.000 y 60.000 toneladas”

Si a través del nuevo Convenio y el intercambio de experiencias pudieran ampliarse las infraestructuras…, “si se dieran las circunstancias técnicas necesarias la predisposición de las instituciones encargadas de la gestión de los residuos en ambos territorios facilitaría un pacto similar al logrado el año pasado con el centro de Tudela.”  Más claro agua. Nada de economía circular con los residuos ni más músicas celestiales. Lo que se quiere es que en 2018 Tudela sustituya al actual vertedero receptor de los residuos de Gipuzkoa, el cántabro de Meruelo, y punto. Llaman ‘circunstancias técnicas’ al hecho de ampliar el vertedero de El Culebrete, donde se enterraría el 97% de esas 60.000 tn traídas de Gipuzkoa tras pasar el “trámite de un pretratamiento” en el que apenas se separa un 3% para llevar a reciclaje.
¿Volverá a caer la Mancomunidad de la Ribera en la tentación de aceptar esos miles de toneladas del residuo urbano más contaminante por un “puñado de monedas”?
¿Piensa que a cambio de ese puñado de monedas va a poder llevar sus residuos, o parte de ellos, a incinerar en Zubieta a partir de 2019?

Está claro que de “las experiencias y buenas prácticas” sobre la gestión de residuos del GHK no va a aprender la Mancomunidad de la Ribera, ni nadie, absolutamente nada. Su situación actual y las alternativas que pone en práctica lo demuestran: cientos de miles de toneladas al año de residuos “Resto”, es decir, sin separación ni recogida selectiva, lo que les incapacita para la reutilización y el reciclaje; vertederos antiguos y sin pretratamiento alguno, colmatados; necesidad de exportar a muchos kilómetros esos residuos “Resto” incumpliendo el principio de proximidad y mínima contaminación; esperarlo todo de una alternativa como la incineradora de Zubieta que es totalmente contraria a los principios y objetivos de la economía circular, contaminante de partículas peligrosas para la salud, de un coste multimillonario y de muy dudosa eficiencia energética.

Lo anterior no excluye que determinadas mancomunidades de Gipuzkoa tengan una gestión correcta de sus residuos y podamos aprender de sus experiencias. No es con ellas con las que se solicita a la MRN la colaboración, sino que viene del GHK, organismo dominado por la política institucional de la Diputación de Gipuzkoa y del Gobierno Vasco, totalmente compinchados ambos con las multinacionales constructoras de infraestructuras, con los mayores bancos y financieras del país, y con las principales energéticas. Con la incineradora de Zubieta siguen el ejemplo de la de Zabalgarbi (Bilbao) y su teoría de grandes montajes ingenieriles, conjunción de economías y tecnologías de escala, sinergias les llaman, mucha automatización (al menos teórica) y poca mano de obra, poca transparencia y control ciudadano que impidan los “pufos” y máximo beneficio privado para las empresas inversoras.

¿Tendrá la Mancomunidad de la Ribera la serenidad y lucidez suficiente para, incluso en fiestas de Tudela y de otros municipios, elegir bien a sus socios en la gestión de residuos? En Navarra existen varias Mancomunidades con experiencias magníficas de las que aprender a través de Convenios de colaboración o en simples reuniones y visitas conjuntas.
Y el Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, ¿va a permitir que el GHK transporte 60.000 tn/año de residuos “Resto” a lo largo de más de 150 kilómetros de norte a sur de Navarra en 2018? ¿Cree que eso ayudará a mejorar la actitud de la ciudadanía en la reducción y reutilización de residuos?, ¿en la separación de sus fracciones y la recogida selectiva?, ¿en la separación de los biorresiduos y su compostaje? ¿Piensa ese Gobierno autorizar, o incluso ayudar económicamente, la ampliación de infraestructuras de El Culebrete para que, en palabras de GHK, se den las ‘circunstancias técnicas’ apropiadas para conseguir un Convenio como el del año pasado?

Pensamos que el Gobierno de Navarra no puede quedarse callado ni tolerar el incumplimiento de las Directivas sobre residuos. El problema no es técnico, como parecen entender desde GHK, sino político. La lucha contra el cambio climático en la gestión de los residuos exige su recuperación, con la máxima eficiencia, para ser de nuevo productos y recursos, la llamada economía circular. De ahí la obligatoriedad de seleccionar fracciones, reutilizar, separar el 100% de los biorresiduos, reciclar, etc. Todo esto se proclama con solemnidad, pero luego no se cumple. Piense el Gobierno cómo explicar a la ciudadanía que la ‘Economía Circular’, tanto hablar de ella, no tiene nada que ver con los kilómetros que ‘circulan’ los residuos para el engorde de la ‘economía’ que los mueve.
Esperemos que esta serpiente de verano, este Convenio “venenoso”, no llegue a salir del huevo.

Iruñea-Pamplona a 21 de Julio de 2017. 

Nota: La Opinión es un espacio de Radio Rebelde Republicana abierto y plural, en el cual una serie de colaboradoras/es dejan su opinión respecto algunos temas, que no siempre tienen por qué estar en la línea editorial de nuestra emisora.